Actualización invierno de 2026. Telecabina vs Autobuses eléctricos

 


El cambio climático, en contra de lo que muchas personas todavía creen, no implica exclusivamente un aumento de las temperaturas globales, más calor; sino que también provoca una pérdida de la previsibilidad de las condiciones climáticas. Es decir, el clima se vuelve más errático, y las pautas que se repetían de forma habitual años atrás se alteran con mayor probabilidad.

Sea como fuere, cambio climático o no, este invierno de 2026 estamos siendo atravesados por una serie de borrascas que están dejando más nieve de la que habitualmente teníamos por estas fechas en los últimos años. 

En estas condiciones, las estaciones de esquí se frotan las manos y los amantes del esquí acuden a las montañas del Pirineo deseosos de encontrarse con esa nieve que estos años atrás había sido tan escasa.

Y en consecuencia también vuelven a producirse incidentes en el acceso a Cerler. El primero de ellos el pasado 17 de enero, fin de semana, un día en el que coincidió que había nevado, como hemos comentado, más de lo que últimamente estamos acostumbrados a ver. Y ciertamente se montó el follón en la carretera para subir a las pistas; ante lo cual los empresarios de Benasque y demás poderes fácticos aprovechan para rasgarse las vestiduras y demandar que de forma urgente se ponga en funcionamiento la telecabina.

Podéis leer la noticia que se hacía eco de ello aquí:

Nevasport: Colapso carretera Cerler

También ha aprovechado la coyuntura el ayuntamiento de Benasque, y ha salido al rescate de los empresarios preocupados avisando de que la telecabina se pondrá en marcha en el primer semestre de este año, según dice aquí el alcalde en esta noticia:

SER: Apertura telecabina 2026

Todo parece muy cabal, verdad? Hay un problema (que la carretera se colapsa), hay una solución (la telecabina) y por lo tanto lo que queremos es que se ponga en marcha la solución para evitar que se repita el problema. 

Pero vamos a analizar esa solución con un poco más de profundidad:

1- Para que la carretera a Cerler se colapse por la nieve, tiene que coincidir que nieve, obvio, y que sea fin de semana o festivo, que es cuando la afluencia de esquiadores es mayor. Esta situación se produce aproximadamente una vez cada 2 años. O sea, que vamos a construir una telecabina que cuesta 17 millones de euros para dar solución a un problema que se produce cada 2 años...

2- Para que la solución sea efectiva se tiene que dar la circunstancia de que el servicio de telecabina sea suficientemente atractivo para el público como para desistir de utilizar su vehículo privado para llegar a las pistas de esquí, y para ello:

2.1- Necesita tener suficiente espacio de aparcamiento cerca de la telecabina para poder dejar el coche y acercarse andando con los esquís, botas, mochilas, etc. Actualmente el espacio de aparcamiento que hay junto a la telecabina es mínimo. Basta comparar las dos explanadas que tiene la estación de Cerler, con la explanada que tiene la telecabina, donde solamente está prevista como zona de parking la finca donde actualmente se está construyendo la telecabina (y que tendrá que compartir el aparcamiento con el resto de la población de Benasque).






2.2 - El servicio tendrá que tener un coste asequible, para que los usuarios estén dispuestos a pagarlo. Si hacemos un cálculo rápido del coste de ir en coche hasta las pistas de esquí, calculando un trayecto de 15 km desde Benasque, con un coste medio de combustible de 1,5€/litro, y un consumo medio de 7 l/100km, nos sale que el viaje en coche nos cuesta 1,575 €. ¿Cuál será el precio del trayecto en la telecabina? Aún se desconoce, pero no debería ser demasiado superior para no desalentar a los clientes potenciales.

2.3 - El servicio tendrá que tener una frecuencia adecuada para evitar las aglomeraciones y unos horarios de funcionamiento adaptados a las necesidades de los clientes más madrugadores y de los más rezagados. Tendrá que estar disponible desde el inicio hasta el final de la temporada de esquí como mínimo. Vamos a suponer que esto es así. Actualmente se desconocen cuales serán los horarios de funcionamiento. 

2.4 - Tendrá que dar facilidades de uso a los usuarios. En este momento ya podemos atisbar algún problema a este respecto: la estación de llegada de la telecabina está lejos de la entrada de la estación de esquí. No es excesivo, pero sí que es en el punto más alejado del párking del Molino, lo que implica que otra vez los usuarios tienen que ponerse a caminar y cruzar todo el parking con los bártulos a cuestas. Además no permite a los usuarios llegar directamente a Ampriu, donde muchos de ellos prefieren ir por encontrarse las pistas más interesantes. Y por último, a muchos usuarios les gusta tener el coche cerca, por si quieren ir a coger o dejar algo, por si se olvidan algo, etc. Tener el coche y las pertenencias en Benasque y tener que coger todo lo que te tienes que llevar y no olvidarte de nada porque si no, no puedes volver a por ello, no resulta cómodo para muchos usuarios. Disponer de unas taquillas o similar para poder dejar las pertenencias que no quieras llevar mientras estás esquiando, por ejemplo podría ser una medida que ayudara a paliar estas deficiencias.

2.5 - Tendrá que garantizar su funcionamiento también los días en que las condiciones meteorológicas son adversas. Esto no es un asunto menor, esos días en que la carretera está en malas condiciones por la nieve a menudo también hay vientos fuertes, tormentas o cortes eléctricos, y todo ello puede provocar la suspensión del funcionamiento de la telecabina, o lo que sería peor, que su funcionamiento se vea interrumpido de forma repentina dejando a la gente suspendida en las cabinas y teniendo que activar los protocolos de emergencia para el rescate de los usuarios.

 2.6 - El tiempo requerido para el trayecto no deberá ser superior al que se necesita para llegar en vehículo privado. En este sentido, parece que esa sí puede ser una ventaja para la telecabina. Según Google Maps, el tiempo para llegar a Cerler desde Benasque en coche es de 12 minutos. El trayecto en telecabina dura 6 minutos, así que reducimos el trayecto a la mitad. Para garantizar que esta opción es una mejora en cuanto a tiempo será importante conseguir que los tiempos de espera sean mínimos.

 En definitiva, vistos todos los puntos de forma pormenorizada, la solución que se plantea no parece ser la más adecuada. 

Por un lado, el problema del colapso de la carretera de Cerler es bastante puntual, restringido a unos pocos días al año. No queremos decir con ello que no sea necesario buscar una solución, pero quizás la solución que se plantea no sea la más adecuada. 

Y por otro lado, de las 6 condiciones que identificamos para que la solución propuesta sea atractiva, 3 son en estos momentos claramente negativas: el menor espacio para aparcar, la dificultad para disponer de las pertenencias en un punto cercano, y las limitaciones de funcionamiento en condiciones meteorológicas adversas. Otras 2 condiciones: precio del servicio y fechas y horarios de funcionamiento, se comprobarán una vez el servicio entre en funcionamiento, ya que en estos momentos no se dispone de la información correspondiente. Y la última condición, duración del trayecto, en estos momentos parece ser la única que mejora respecto al uso del coche; pero en todo caso sólo es una rebaja del tiempo de 6 minutos (mínima para personas que pueden llevar más de una hora conduciendo), y sólo será efectiva si para poder utilizar la telecabina no se requieren esperas prolongadas.

Desde el inicio de la tramitación del proyecto, diversos colectivos llevan reclamando sin embargo una solución diferente que podría ser más efectiva: La creación de una línea de transporte público mediante autobuses eléctricos 4x4 que recorra todo el valle, junto con la reparación y mejora del firme de la carretera a Cerler. Y, ¿por qué consideramos que esta solución es mejor que la telecabina?

1- Por un lado, es una solución para todos, tanto si usan el transporte público como si usan su vehículo privado, ya que incluye la reparación de la carretera. Y sin duda es una solución mejor para los vecinos y vecinas de Cerler, que tendrían un mejor acceso en cualquier momento, a cualquier hora y cualquier día del año; independientemente de si el transporte público funciona o no.

2- Reduce enormemente el daño ambiental, al no requerir la tala de arbolado ni la instalación de grandes estructuras y cables colgantes contra los que pueden chocar las aves. La diferencia es abismal por ser un servicio que utiliza una infraestructura que ya está creada. Además, al tratarse de una flota de vehículos eléctricos, el impacto en cuanto a emisiones sería mínimo.


 3- Mejora la conexión en todo el valle. Instalando una serie de paradas en los distintos pueblos del valle se puede dar servicio no solo a los esquiadores que vienen desde Benasque sino también al resto de usuarios de los demás pueblos, sean o no esquiadores que van a Cerler, como lo hace cualquier línea de transporte público.

4- Es mucho más barata. Con los 17 millones necesarios para la telecabina se puede volver a asfaltar la carretera de Cerler, comprar los autobuses, instalar las paradas de autobús y puntos de recarga eléctrica. Y seguro que todavía sobra dinero.

5- Reduce el impacto visual. Al aprovechar las carreteras que ya están construidas, el impacto visual se mantiene, no se empeora como es el caso actual de la telecabina que ha implicado la tala de toda la traza del bosque de la Mosquera.

6- Los problemas de aparcamiento en Benasque se reducirían al poder distribuirse los usuarios del servicio entre los pueblos a lo largo de los cuales hubiera paradas de autobús.

7- El funcionamiento del servicio en condiciones de mal tiempo es mucho más seguro y más confiable que el de la telecabina. Además en condiciones excepcionales de emergencia una posible evacuación es muchísimo más sencilla al poder utilizar la carretera existente y afectar previsiblemente a menos gente (por ejemplo, un sólo autobús frente a todas las cabinas de la telecabina).

8- Da empleo, conecta a la población del valle y ayuda a fijar población manteniendo el servicio a lo largo de todo el año como servicio de autobuses que conecta los pueblos. 

9- Por último, sí que es cierto que con esta solución no se mejora el tiempo del trayecto, no se dan las facilidades de cercanía de sus pertenencias a los usuarios (lo que se podría solucionar como hemos indicado con el servicio de taquillas), ni tampoco tiene por qué mejorar en cuanto a frecuencia de servicio, horarios y fechas. Es decir, estos puntos ni mejorarían ni empeorarían respecto a la solución de la telecabina.

Todas estas ventajas se han expuesto y se han propuesto en diversas ocasiones, y sin embargo no han sido tenidas en cuenta ni estudiadas en ningún momento. No en vano, el proyecto no cuenta con un estudio de viabilidad previo a su construcción (como ya denunció el juez en su sentencia), y es que, sin necesidad de analizar exhaustivamente el proyecto, ya se puede entrever que la solución de la telecabina no es rentable.

Por ese motivo, en respuesta a estas declaraciones altisonantes, hemos escrito una nota de prensa donde intentamos dar un poco de luz y proponer otras soluciones:

SER: Propuestas alternativas a telecabina

 Arainfo: Propuestas alternativas a telecabina

En fin, año de nieves, año de bienes, dicen. 

Sin duda esto es así tradicionalmente porque la nieve que se acumula en los campos y las montañas, al permanecer durante más tiempo que la lluvia en la superficie e irse fundiendo lentamente, se infiltra mejor en la tierra, recargando los acuíferos subterráneos y asegurando de esa manera la disponibilidad de agua en las fuentes y ríos posteriormente durante el verano.

Así esperamos que sea para esta lucha también, que este invierno en que está nevando más de lo que últimamente estábamos viendo, nos traiga también un año de bienes para el valle de Benasque y podamos ver la paralización, desmantelamiento, renaturalización y finalización definitiva de este litigio.


Entradas populares de este blog

Por qué estamos en contra de la telecabina?

Las obras empiezan mal

El juez nos da la razón